- 32 páginas | 27 x 25 cm | cartoné
- Traducción: Marisa Delgado
- ISBN: 978-84-16003-20-4
- Takatuka Álbumes
Mamá, no puedo dormir
15,00 €
Un cuento sobre no poder dormir lleno de humor e imaginación
A veces resulta totalmente imposible conciliar el sueño. Pero, ¿cuál es la mejor postura para dormir?
La pequeña protagonista de este cuento sobre la hora de dormir no puede dormir, así que su madre le explica cómo descansan distintos animales: el leopardo en un árbol, el murciélago colgando boca abajo, la cigüeña sobre una sola pata o los peces con los ojos abiertos.
La niña decide probar todas esas formas de dormir. Intenta quedarse dormida en la bañera como los peces, en la rama de un árbol como los leopardos o haciendo equilibrios como las cigüeñas. Pero no hay manera. Y cada vez que fracasa en uno de sus intentos, su madre le recuerda:
—Es que tú no eres un animal. Cada uno tiene una forma distinta de dormir.
Un álbum ilustrado divertido y lleno de detalles que combina imaginación, animales y vida cotidiana. Una historia sobre las rutinas nocturnas, la curiosidad infantil y esos momentos compartidos que muchas madres reconocerán.
- Recomendado: a partir de 3 años
Reseñas
«Un cuento de buenas noches realmente precioso, que más de una vez puede ayudar a superar la fase del "no puedo dormir"». Vanessa v.d. Berge
«La historia es divertida y educativa, como había comentado anteriormente. El texto se plasma en dos tipografías diferentes: una más infantil para la niña y otra de palo seco, más formal, para la madre. Ambas son fácilmente legibles y no supondrán un problema excesivo para los primeros lectores. Las ilustraciones son agradables, repletas de detalles que enlazan la casa de las protagonistas con los espacios en los que viven los animales cuya forma de dormir descubrimos». Rubén, Bichitos lectores
«Si hay una hora del cuento por antonomasia, esa es la de antes de dormir. Si hay un ritual cotidiano en el que niños y niñas no suelen estar de acuerdo con los adultos, es (también) el instante de cada noche en el que toca cerrar los ojos. Atravesada por la reiteración de ritmos y frases que tanto gusta a los lectores más jóvenes, esta historia sobre la imposibilidad (o negativa) infantil de conciliar el sueño propone un viaje por las diferentes formas de descansar de leopardos, murciélagos, cigüeñas y otros animales, en un relato hilvanado por la sutileza, el humor y el guiño cómplice. Enriquecida, así, la rutina diaria por el vuelo de lo exótico, la imaginación y la fauna reunida, el álbum habla de una ceremonia doméstica en la que más de un padre y una madre se verán reconocidos, al tiempo que sus páginas muestran divertidos retratos de su protagonista a la pata coja, metiéndose en la bañera con los ojos abiertos, subida la rama de un árbol o boca abajo en el trapecio». Susana Gómez Redondo

